Este mes ha sido el cumpleaños de mi prima. La llamé para felicitarla y le pregunté que le habían regalado. Me respondió ''besos y abrazos''. Y yo le contesté ''¿y nada más?'' Respondió ''eso es lo único que quiero, y que se acuerden de mi cumple y me feliciten''.
Que una niña de 11 años asuma ,sin cabrearse, que a veces hay que renunciar a algunas cosas me parece algo increíble. Nosotros con nuestra ''enorme sabiduría acumulada'' y ''nuestros años de experiencia'' seguimos pidiendo cosas, a veces sabiendo que no se pueden comprar. Pero nos olvidamos de eso. Deberíamos intentar renunciar a algunas cosas, o esperarnos al mejor momento para pedirlas. No os digo que si quereis ese vestido que tanto os ha gustado o esas zapatillas que visteis e inmediatamente dijisteis las quiero, no os las compréis nunca, pero esperaros. E intentar comprender a vuestros padres, abuelos, tíos , etc. Pedimos dinero y pensamos (algunas veces) que eso es lo único que tenemos que hacer, esperar a que nos den el dinero, decirle gracias, darle dos besos e irnos a comprar. ¿Os habéis planteado agradecérselo de otra forma? Tipo ayudarle con la casa o no se escribirle una larga carta de agradecimiento o gastar un poco de ese dinero en esa persona que te lo ha dado. Seguro que es una de esas ideas que dura poco.
Pensad en lo que les cuesta ganarlo. Se esfuerzan para poder daroslo a vosotros. Esforzaros por agradecérselo.
Bueno yo no puedo echarle la bronca a nadie. ¿Creéis que yo he hecho eso alguna vez? Pues no. Pero mira esta entrada me servirá para recordarme que lo haga?
viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
Es tan fácil olvidar que los demás tienen sentimientos
Con qué facilidad pisoteamos a los demás. Nos olvidamos de esa cosa, ¿cómo se llamaba?¡Ah, sí, sentimientos!
Nos olvidamos de las demás personas y nos centramos solo en nosotros. Esas pequeñas acciones que hacemos y que acaban por destruir a una persona. No prestamos atención. Y lo peor es que luego intentamos arreglar esa falta de sensibilidad de la manera más fácil, olvidándonos de lo que hemos hecho. Pensamos que con un simple perdón basta. Nos prometemos a nosotros mismos que no volveremos a comportarnos así, que cuidaremos de esas personas que lo único que intentan es ser felices a nuestro lado. Pero llega un día en que por cualquier motivo, vuelves a hacerlo. Vuelves a ser esa persona despreciable que creías haber hecho desaparecer, pero que en realidad estaba encerrada en el fondo de tu ser, esperando el momento adecuado para salir.
Y volvemos a hacer daño a los demás. Y a pedir perdón. Y esto se repite durante prácticamente toda nuestra vida.
Nos arrastramos implorando perdón y damos gracias porque haya personas tan tontas que confíen en nosotros de nuevo.
Herimos a los demás y luego esperamos que a nosotros nos traten de mejor manera.
Ahora pensad en esa persona a la que tratasteis como basura. Esa persona a la que ignorabais cuando lo único que quería un poco de atención por vuestra parte. Pensad que sois esa persona.
Arrugar un papel, tirarlo a la basura
y darte cuenta más tarde de que eran los sentimientos de alguien.
viernes, 17 de agosto de 2012
Me he convertido en un robot
Hola queridos lectores. Normalmente escribo en este blog sobre lo que siento, sobre cosas que me pasan. Pero últimamente no me ha pasado nada interesante ni he sentido nada fuera de lo normal. Creo que poco a poco me he sumido en mi propia rutina sin darme cuenta. Así que creo que esta entrada la dedicaré a eso. A animaros a evitar la monotonía. Intentar hacer cosas nuevas. No os pido que paseis de leer novelas de amor a hacer puenting, pero podríais probar a escribir vosotros vuestras propias historias. Que no os pase como a mí. Ahora mismo lo único que me apetece es quedarme en casa y pasarme horas delante del ordenador. Es lo único que hago.
Así que intentar divertiros todo lo que podais. El verano es corto para desperdiciarlo delante del ordenador.
Así que intentar divertiros todo lo que podais. El verano es corto para desperdiciarlo delante del ordenador.
martes, 14 de agosto de 2012
Os pido paciencia. Ultimamente no tengo mucha inspiracion. Aunque si quereis seguir leyendome podeis pasaros por mi otro blog: http://novelasoloesunjuego.blogspot.com.es/
Un beso
Un beso
domingo, 12 de agosto de 2012
La impotencia que sientes al no poder hacer nada
Ves que no puedes hacer nada. A tu lado, un familiar, un amigo, o simplemente, un conocido lo pasa mal. Se desmorona ante ti sin que puedas impedirlo, y tú lo único que puedes hacer es mirar como sufre.
Te torturas por ello. Por no poder impedir su desgracia. Por no poder ayudarle.
Recuerdas esos momento con esa persona que ahora ves reducida a un desconocido lleno de ira y tristeza. Esa persona fuerte que te ayudo en tus malos momentos. Esa persona a la que creías invencible, a la que nada podía hacerle daño.
Te preguntas si habrá algo qué puedas hacer por ayudarle. Y te das cuenta de que no. Pero aún así no puedes quitarte esa idea de que no estas haciendo todo lo que puedes hacer por esa persona.
Lo único que puedes hacer es consolarle. Hacer que se olvide de sus problemas mientras está contigo. Enseñarle que hay cosas que valen la pena. El resto es cosa suya.
Te torturas por ello. Por no poder impedir su desgracia. Por no poder ayudarle.
Recuerdas esos momento con esa persona que ahora ves reducida a un desconocido lleno de ira y tristeza. Esa persona fuerte que te ayudo en tus malos momentos. Esa persona a la que creías invencible, a la que nada podía hacerle daño.
Te preguntas si habrá algo qué puedas hacer por ayudarle. Y te das cuenta de que no. Pero aún así no puedes quitarte esa idea de que no estas haciendo todo lo que puedes hacer por esa persona.
Lo único que puedes hacer es consolarle. Hacer que se olvide de sus problemas mientras está contigo. Enseñarle que hay cosas que valen la pena. El resto es cosa suya.
martes, 7 de agosto de 2012
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